Miles de juegos retro están a tu alcance de forma legal y gratuita gracias a diversas herramientas y aplicaciones para ordenador, que permiten revivir los clásicos sin infringir derechos de autor ni gastar dinero.
Existen muchísimos sitios ilegítimos que ofrecen ROMs de origen dudoso, algo que no solo podría vulnerar los derechos de propiedad intelectual del autor de un videojuego, sino también infectar tu ordenador.
En los últimos años, las opciones legales –muchas de ellas gratuitas– para emular miles de juegos retro han crecido, por lo que ya no tendrás que revisar más entre esas ROMs peligrosas.
Hay varias plataformas que podrás descargar e instalar en tu PC, para transformarlo en una consola de juegos retro del tipo de Pac-Man, Metal Slug o los clasicazos de la Commodore 64.
Algunas de ellas totalmente diferentes, ya que algunas se basan en recuperar las ROMs de títulos ya prácticamente olvidados, más cerca de la arqueología digital, mientras otras se centran en videojuegos que fueron populares en los navegadores web.
Aquí encontrarás, por ejemplo, una aplicación que te permite acceder a los juegos de la popular Minijuegos que quedaron relegados por el fin del soporte de Adobe Flash Player, así como títulos que pudiste jugar en la época de las máquinas recreativas.
Estos son los emuladores que convertirán tu ordenador en una consola retro con miles de juegos.
Antstream Arcade, el ‘Netflix’ de los juegos retro

Esta es una de las plataformas más populares y conocidas que puedes descargar, ya que no tendrías que instalar individualmente cada videojuego, sino que está basada en un streaming optimizado de más de 1.400 títulos con licencia de Amiga, Atari, Spectrum y otras recreativas.
La versión gratuita con publicidad, que puedes descargar directamente desde Steam con este enlace, está muy bien conseguida, por lo que no tendrás que soportar una gran cantidad de anuncios, además de que la versión de pago es asequible.
Lo que consigue de forma magistral Antstream Arcade es la centralización de licencias, desde Namco a Warner Bros, para que todo sea completamente legal para el usuario final.
Capcom Arcade Stadium, nostalgia premium

En todo lo que tiene que ver con los llamados juegos retro, Capcom es una de las compañías más importantes de la industria, con un archivo a sus espaldas prácticamente incomparable.
Aunque es una opción fiable que puedes descargar directamente en Steam mediante este enlace, la versión gratuita solo ofrece un título de prueba, y por cada uno que quieras comprar individualmente, tendrás que pagar casi 2 euros.
Si no te importa jugar a otros videojuegos retro muy parecidos, sin tener que pagar nada, lo mejor es que consideres las demás opciones de esta lista.
Flashpoint Archive, el regreso a la era de Minijuegos

Adobe Flash Player dijo adiós definitivamente el 31 de diciembre de 2020, fecha a partir de la cual la compañía no ofrecería más actualizaciones o soporte a la herramienta, algo que tuvo su impacto en la industria.
Este movimiento, mayormente por las críticas en seguridad y vulnerabilidad de Flash, llevó también a la eliminación de numerosos títulos de videojuegos basados en navegadores web, como la conocida plataforma Minijuegos.
Con Flashpoint Infinity tendrás a tu disposición muchísimos videojuegos de este tipo; además, la plataforma se compromete a retirar cualquier título que haya sido reclamado por el autor, con lo cual es totalmente legal.
MAME, un emulador de código abierto

MAME –Multiple Arcade Machine Emulator– es la mejor plataforma si rebuscas entre las aplicaciones de código abierto y quieres una aplicación con varios juegos retro disponibles de forma oficial, gracias a que sus creadores los han compartido.
Aunque no tenga miles de juegos retro, es una gran iniciativa para recuperar esa especie de arqueología digital, como son los títulos que quedaron prácticamente en la memoria de varias generaciones.
Elijas la opción que elijas, con todas estas alternativas podrás tener a tu disposición miles de juegos retro en tu ordenador, como si fuera una consola.
TOMADO DE COMPUTER HOY
