Intel ya está preparando su próxima gran apuesta en el mundo de los procesadores con la futura familia Intel Core Ultra Series 4 Nova Lake. Aunque aún faltan meses para su llegada oficial, las filtraciones ya hablan de una auténtica bestia que viene a por todas.
El objetivo está claro y la idea de la compañía es recuperar el trono frente a su gran rival, AMD, que en los últimos años ha ido ganando poco a poco terreno con arquitecturas top especialmente buenas en gaming y eficiencia energética. Nova Lake viene precisamente como respuesta a todo esto.
Las primeras informaciones filtradas apuntan a cifras descomunales. Hablamos de configuraciones que podrían llegar hasta los 52 núcleos, junto a memorias DDR5 de hasta 8000 MT/s y un consumo máximo estimado de 175 vatios en sus versiones más potentes.
A esto se suma una nueva arquitectura híbrida que combinaría núcleos de alto rendimiento con otros de alta eficiencia, para así tener un equilibrio perfecto entre potencia y consumo energético. Con esto, el procesador puede adaptarse mejor a tareas pesadas con videojuegos o edición, pero también a usos más ligeros del día a día.
Intel Core Ultra Series 4 Nova Lake: versiones que parten desde los 8 núcleos hasta modelos top con 44 y 52 núcleos
Aquí es donde reside toda la magia de lo que Intel tiene preparado. Se habla también de una gran mejora en el rendimiento por ciclo de reloj, con subidas cercanas al 20% respecto a generaciones anteriores. Esto significa que no solo habría más núcleos, sino también más rendimiento en cada uno de ellos.
Pero aún hay más y, según filtraciones, esta nueva generación vendrá con una caché de gran capacidad, que podría alcanzar entre 144 MB y 288 MB en algunas versiones.
Aquí es donde Intel quiere lanzar un órdago a AMD, que ha tenido mucho éxito con sus soluciones de caché 3D orientadas a gaming. La idea es reducir el tiempo que tarda el procesador en acceder a la información.
Junto a todo esto, Nova Lake también apostaría por memoria DDR5 a velocidades de hasta 8000 MT/s. También se prevé que venga con una NPU más avanzada, pensada para tareas de inteligencia artificial directamente en el hardware. Por otro lado, se mantendrían estándares como PCIe 5.0, soporte para múltiples SSD y conectividad Thunderbolt.
Por último, y ya más allá del rendimiento puro, uno de los cambios importantes sería el nuevo socket LGA1954, creado para alargar la vida útil de la plataforma, poniendo, previsiblemente, fin a la gran crítica de los usuarios y esa poca duración de sus sockets anteriores.
El objetivo es que los usuarios puedan actualizar procesador sin cambiar toda la placa base cada generación.
Finalmente, la gama Nova Lake van a ser grande, con versiones Core Ultra 3, 5, 7 y 9, cubriendo desde equipos básicos hasta estaciones de alto rendimiento.
Si todo sigue el calendario previsto, estos procesadores llegarían a finales de 2026 o principios de 2027, aunque el sector ya asume que podría haber ajustes en la fecha. Lo que sí parece claro es que Intel está cansado de que AMD le coma terreno y con esta novedad quiere poner fin a esas diferencias.
Tomado de Computer Hoy
